Mantener una buena hidratación es fundamental para el funcionamiento adecuado del organismo. Perdemos líquidos a través de la orina, el sudor y otras funciones corporales, y esta pérdida puede aumentar cuando hace mucho calor, realizamos ejercicio, tenemos fiebre, vómitos o diarrea.
Por eso, aprender cómo evitar la deshidratación es un hábito sencillo que puede contribuir a nuestro bienestar diario.
La buena noticia es que no necesitas complicarte: beber líquidos regularmente, consumir alimentos ricos en agua y prestar atención a las señales de tu cuerpo son algunas de las mejores estrategias para mantenerte hidratado.
A continuación encontrarás 10 consejos para evitar la deshidratación, además de recomendaciones sobre bebidas, alimentos y electrolitos.
1. Empieza el día con agua
Después de varias horas de sueño, comenzar el día con un vaso de agua es una manera sencilla de incorporar líquidos a tu rutina.
No necesitas convertirlo en una regla rígida. Lo importante es establecer el hábito de beber líquidos regularmente a lo largo del día.
2. No esperes a tener mucha sed
La sed es una señal natural de que tu cuerpo necesita líquidos. Sin embargo, mantener una hidratación regular puede ayudarte a evitar llegar a una situación de sed intensa.
Ten agua disponible durante el día, especialmente cuando estés fuera de casa, haciendo ejercicio o expuesto a temperaturas elevadas.
3. Lleva siempre una botella de agua
Uno de los consejos más sencillos para mantenerte hidratado es tener agua a tu alcance.
Lleva una botella reutilizable cuando:
Salgas de casa.
Vayas a trabajar.
Hagas ejercicio.
Viajes.
Pases varias horas al aire libre.
Estés en un lugar con temperaturas elevadas.
Tener agua disponible hace que sea mucho más fácil beber regularmente.
4. Dale sabor al agua
¿El agua natural te parece aburrida? Puedes hacerla más atractiva utilizando ingredientes naturales.
Prueba combinaciones como:
Limón y hierbabuena
Pepino y menta
Fresa y limón
Naranja y jengibre
Frutos rojos y menta
Piña y limón
Pepino y naranja
Una jarra de agua infusionada en el refrigerador puede ser una excelente manera de hacer que beber agua sea más agradable.
5. Consume frutas y verduras ricas en agua
La hidratación no proviene únicamente de las bebidas. Los alimentos también aportan líquidos y pueden complementar tu consumo diario.
Algunas frutas y verduras con un alto contenido de agua son:
Sandía
Melón
Pepino
Fresas
Naranja
Piña
Toronja
Tomate
Lechuga
Apio
Incluir una variedad de frutas y verduras en tu alimentación es una forma sencilla de combinar hidratación y nutrición.
6. Presta especial atención durante los días calurosos
El calor puede aumentar la pérdida de líquidos a través del sudor. Por eso, durante los días especialmente calurosos es importante prestar mayor atención a la hidratación.
Procura:
Tener agua disponible.
Beber líquidos regularmente.
Evitar pasar demasiado tiempo bajo el sol.
Hidratarte antes y después de realizar actividad física.
Prestar atención a síntomas como mareos, cansancio o sed intensa.
Las personas que trabajan o hacen ejercicio al aire libre durante temperaturas elevadas tienen un mayor riesgo de deshidratación.
7. Hidrátate antes, durante y después del ejercicio
La actividad física aumenta la pérdida de líquidos a través del sudor.
Si vas a hacer ejercicio, comienza bien hidratado y presta atención a tus necesidades durante y después de la actividad.
Para ejercicios prolongados o realizados en ambientes muy calurosos, puede ser necesario reponer también los electrolitos que se pierden con el sudor.
8. Modera las bebidas muy azucaradas
Los refrescos y otras bebidas con grandes cantidades de azúcar aportan líquidos, pero no deberían ser la principal fuente de hidratación.
Para el día a día, el agua es una opción sencilla.
Si quieres darle sabor, puedes utilizar frutas, cítricos, hierbas aromáticas o preparar aguas frescas con poca cantidad de azúcar añadida.
9. Modera el consumo de alcohol
El alcohol puede favorecer la pérdida de agua del organismo. Por eso, si consumes bebidas alcohólicas, es recomendable acompañarlas con agua y evitar el consumo excesivo.
Una estrategia sencilla es alternar una bebida alcohólica con un vaso de agua.
10. Aprende a reconocer las señales de deshidratación
Prestar atención a las señales de tu cuerpo puede ayudarte a identificar cuándo necesitas aumentar tu consumo de líquidos.
Algunos signos de deshidratación en adultos incluyen:
Sed intensa
Boca seca
Orina de color oscuro
Orinar menos de lo habitual
Cansancio
Mareos
Piel seca
Estos síntomas pueden variar según el grado de deshidratación y la persona.
¿Qué bebidas ayudan a mantenerte hidratado?
El agua es una de las opciones más sencillas para la hidratación cotidiana, pero no es la única.
También puedes incorporar:
Agua de coco
Infusiones de hierbas
Agua con limón
Agua con frutas
Aguas frescas con poca azúcar
Licuados de frutas
Bebidas que aporten electrolitos cuando sean apropiadas
La elección puede depender del clima, tu nivel de actividad física y cuánto líquido estés perdiendo.
¿Qué son los electrolitos y por qué son importantes?
Los electrolitos son minerales que tienen una carga eléctrica y ayudan a mantener diferentes funciones del organismo, incluido el equilibrio de líquidos.
Entre ellos se encuentran el sodio, potasio y cloruro.
Cuando sudamos mucho, especialmente durante actividad física prolongada o en ambientes calurosos, podemos perder agua y electrolitos.
Algunos alimentos y bebidas que aportan electrolitos incluyen:
Agua de coco
Frutas
Verduras
Lácteos
Alimentos que contienen sodio
Sin embargo, una bebida casera con fruta, agua y sal no es necesariamente equivalente a una solución de rehidratación oral.
¿Las bebidas con electrolitos caseras son iguales que un suero oral?
No.
Esta diferencia es especialmente importante.
Una bebida preparada en casa con agua, frutas, agua de coco u otros ingredientes puede ser una opción refrescante para complementar la hidratación cotidiana.
Pero cuando existe una pérdida importante de líquidos debido a diarrea o vómitos, las soluciones de rehidratación oral (SRO) están específicamente formuladas para aportar una combinación adecuada de glucosa y electrolitos y favorecer la absorción de agua.
Por eso, una bebida casera no debe presentarse automáticamente como sustituto de una solución de rehidratación oral.
Si tienes diarrea abundante, vómitos frecuentes o una pérdida importante de líquidos, utiliza una solución de rehidratación oral adecuada y consulta con un profesional de la salud cuando sea necesario.
Un sencillo ritual para beber más agua durante el día
Si te cuesta recordar que debes beber agua, puedes convertir la hidratación en pequeños momentos de tu rutina.
Al despertar: un vaso de agua.
A media mañana: agua natural o una infusión fría.
Con la comida: agua natural o agua fresca con poca azúcar.
A media tarde: agua con limón, pepino o fruta.
Después de hacer ejercicio: agua y, cuando sea necesario, una bebida que aporte electrolitos.
Durante la tarde y noche: agua de acuerdo con tu sed y necesidades.
La idea no es obligarte a beber una cantidad determinada, sino crear hábitos que hagan que mantenerte hidratado sea algo natural.
¿Cuándo buscar atención médica por deshidratación?
La deshidratación puede ser leve, moderada o grave. En casos importantes puede convertirse en una emergencia.
Busca atención médica inmediata si aparecen signos como:
Confusión
Desmayo
Falta de orina
Respiración rápida
Latidos cardíacos rápidos
Incapacidad para beber
Debilidad intensa
Empeoramiento de los síntomas
La confusión, el desmayo y la ausencia de orina son señales especialmente importantes que requieren atención médica.
Los niños pequeños, adultos mayores y personas con determinadas enfermedades pueden tener un mayor riesgo de desarrollar deshidratación.
La hidratación también puede ser deliciosa
Mantenerte hidratado no significa beber únicamente agua simple.
Las frutas, verduras, infusiones y bebidas caseras pueden ayudarte a consumir líquidos y hacer que la hidratación sea mucho más agradable.
Experimenta con diferentes combinaciones de frutas, cítricos y hierbas para descubrir tus favoritas.
Una jarra de agua con limón, pepino y menta en el refrigerador puede convertirse en un sencillo recordatorio para beber más durante el día.
Hidratarte bien es uno de los hábitos más sencillos que puedes incorporar para cuidar tu bienestar todos los días.
Preguntas frecuentes sobre hidratación y deshidratación
¿Qué puedo tomar para hidratarme rápidamente?
Para la hidratación cotidiana, el agua es una excelente opción. Cuando existe una pérdida importante de líquidos por diarrea, vómitos u otra causa, las soluciones de rehidratación oral están formuladas específicamente para reponer agua y electrolitos.
¿El agua de coco tiene electrolitos?
Sí. El agua de coco contiene electrolitos, principalmente potasio, además de pequeñas cantidades de otros minerales.
¿Puedo preparar electrolitos con limón?
El limón puede utilizarse para aportar sabor a una bebida hidratante. Sin embargo, el limón por sí solo no convierte una bebida en una solución de rehidratación oral.
¿Qué frutas ayudan a mantener una buena hidratación?
Frutas con alto contenido de agua, como sandía, melón, naranja, fresas y piña, pueden contribuir a la ingesta diaria de líquidos.
¿Las bebidas con electrolitos caseras son lo mismo que un suero oral?
No. Una bebida casera no necesariamente contiene las cantidades adecuadas de glucosa y electrolitos necesarias para tratar una deshidratación clínica.
¿Es bueno tomar agua con sal para hidratarse?
La sal aporta sodio, un electrolito importante, pero añadir sal al agua sin una formulación adecuada no convierte automáticamente la bebida en una solución de rehidratación.
Cuando existe una deshidratación importante, es preferible utilizar una solución de rehidratación oral correctamente formulada.
¿Cuánta agua debo tomar al día?
Las necesidades de líquidos varían según la persona, el clima, la alimentación, la actividad física, la edad y otros factores.
No existe una cantidad única que sea adecuada para absolutamente todas las personas.
¿El agua de frutas hidrata?
Sí. Las bebidas a base de frutas aportan líquidos. Sin embargo, es recomendable controlar la cantidad de azúcar añadida, especialmente cuando se consumen con frecuencia.
¿Qué puedo agregar al agua para beber más?
Puedes agregar limón, naranja, pepino, fresas, frutos rojos, menta, hierbabuena o jengibre.
También puedes preparar infusiones de hierbas y tomarlas frías.